Michelle Pfeiffer se siente vulnerable
ES LA DAMA MAS ENIGMATICA Y ATRACTIVA DE HOLLYWOOD, UNA ACTRIZ QUE SE CONFIESA TERRIBLEMENTE INSEGURA, INTROVERTIDA Y PESIMISTA, ALGO QUE CONTRASTA CON LA CANTIDAD DE BUENOS PAPELES QUE HA CONSEGUIDO Y LAS MUCHAS OFERTAS IMPORTANTES QUE SE PERMITE EL LUJO DE DESCARTAR. QUIZÁ SEA ESA IMAGEN DE FRAGILIDAD QUE TRANSMITE LA QUE HACE TAN SEDUCTORA A MICHELLE PFEIFFER. PRONTO LA VEREMOS, DE NUEVO VULNERABLE, EN LAS GARRAS DE JACK NICHOLSON, EL ULTIMO HOMBRE LOBO
TEXTO: STEPHEN QUINLAN
Ha recibido tres nominaciones al Oscar: una a la mejor actriz secundaria por "Las amistades peligrosas", y dos a la mejor actriz por "Los fabulosos Baker Boys" y su papel de Lurene Hallett, la ama de casa de Dallas que vive una «love story» interracial con Dennis Haysbert en "Por encima de todo". También ha rechazado papeles; todos aquellos que no le han convencido, independientemente de su potencial comercial, han sido descartados: "El silencio de los corderos", "Thelma y Louise", "Algo para recordar"... Insegura, bella y convertida en madre con la reciente adopción de una niña mulata, Michelle Pfeiffer es una mujer que no teme enfrentarse a un mundo de hombres. Su última película nos la descubre como la víctima y amante de un hombre lobo llamado Jack Nicholson.
Parece ser que, en principio, rechazaste varias veces la oferta de Nichols para ser la protagonista femenina de "Lobo".
Sí, era por el personaje, no acababa de convencerme. Era «la chica» de la película, y yo no había hecho algo así en mucho tiempo. Al final, reescribieron el guión y le dieron más dimensión a mi papel, así que acepté... además, tenía muchas ganas de volver a trabajar con Nicholson y de hacerlo por primera vez con Nichols.
¿De qué va "Lobo"?
Es un poco como "La bella y la bestia". Yo soy la bella, y Jack, la bestia. Es todo cuanto puedo decirte de momento. A cambio, te confesaré que Nichols ha sido un director de ensueño. Te explica todo lo quehace y por qué: los encuadres, la puesta en escena... Aprendes mucho a su lado, le gusta probar cosas diferentes. Ha sido muy enriquecedor para mí.
Mike Nichols, Michelle Pfeiffer y Jack Nicholson es un trío de ases. ¿Crees que eso asegura el éxito de la película?
Estoy un poco desorientada al respecto. "Lobo" tiene muchos niveles de lectura: hay cosas de thriller, de melodrama romántico, de horror gótico, de comedia... Durante el rodaje, me pasaba el día preguntándome de qué iba en realidad la película. Es inevitable sonreír cuando te dicen que Jack Nicholson se convierte en hombro lobo.
A propósito, ¿qué tal está Nicholson en su guisa de lobo?
Fue un trabajo muy duro para él. No sólo físicamente, por las cuatro o cinco horas diarias de maquillaje, sino también por toda la gama de sentimientos que tuvo que poner en juego. Es alguien que se está enamorando y, al mismo tiempo, convirtiéndose en lobo, y acaba de perder su trabajo.
Tú ya conocías a Nicholson por "Las brujas de Eastwick". ¿Qué recuerdos guardabas de él?
Es una persona muy generosa. Puede ser muy divertido dentro y fuera del trabajo. Posee una intensidad personal que le hace único y creativo en todos los papeles que interpreta.
Según tengo entendido, tu agente te desaconsejó participar en "La edad de la inocencia". Dijo que tu público estaba harto de verte con peluca en films de época.
No sé si estará en lo cierto, pero la cuestión es que no le hice caso. Acepto un papel cuando el personaje me dice algo, y ése era el caso de "La edad de la inocencia". Ya llevo cinco o seis años haciendo las películas que quiero hacer, y pienso seguir así. Me da lo mismo que sean de época o contemporáneas. Naturalmente, mi agente prefiere que siga en la línea de cosas como "Batman vuelve".
¿Qué significa exactamente eso de que el personaje te diga algo?
Si cuando leo un guión puedo oír la voz de mi personaje y el ritmo, el modo en que dice las cosas, entonces es cuando me siento a gusto y le saco provecho a mi trabajo. Mi personaje de Lurene en "Por encima de todo", por ejemplo, me dijo mucho en ese sentido.
¿Hay mucha diferencia entre Michelle Pfeiffer dentro y fuera del plató?
Trabajo más que muchas actrices, me llegan muchos papeles demasiado buenos como para desperdiciarlos. Pero no me importa. Cuando actúo, me siento viva, llena de energía, y cuando no lo hago, entro en una fase de apatía. Para ser franca, soy una adicta al trabajo. Me gustan las vacaciones, pero sólo por un corto espacio de tiempo.
¿Fue esa adicción al trabajo la causa de tu ruptura con Fisher Stevens?
No. Mira, hay gente que o tiene muchas relaciones o no tiene ninguna. Quiero decir que no todas las relaciones han de durar eternamente. La gente cree que cuando hay una ruptura se debe a alguna terrible razón, pero los hechos demuestran que hay muy pocas personas en tu vida que puedan ser tus compañeros. Con Peter (Horton), mi primer marido, fue... bueno, no estábamos preparados ninguno de los dos para estar casados. Eramos demasiado jóvenes y, a medida que fuimos creciendo, nuestras necesidades cambiaron. Crecimos aparte el uno del otro, pero, de cualquier manera. Peter es un gran ser humano.
¿Con quién te has entendido mejor de todas las actrices con las que has trabajado?
Con Cher. Es una persona de verdad y tiene mucha experiencia en este negocio. Nuestras agendas de trabajo hacen difícil que podamos vernos más a menudo y mantener así la admistad. Pero un buen amigo es aquél con el que también mantienes una buena relación espiritual, no importa cuándo lo ves, siempre tienes la sensación de que nunca os habéis separado. Cher y yo nos parecemos en muchos aspectos. Las dos somos muy honestas y, sobre todo, no somos estereotipos de Hollywood. De todas las personas con las que he trabajado, Cher es con quien más me he abierto. Le he confiado mis debilidades y mis neurosis. Y ella ha hecho lo mismo conmigo.
¿Eres una mujer romántica?
Siempre me ha gustado enamorarme. Me encanta fantasear con ello. En mi opinión, las cualidades más importantes en un hombre han de ser la honestidad y la bondad. Hoy en día, es una especie muy rara.
¿Por qué adoptaste a una niña?
Estaba preparada para ser madre y sentía una necesidad imperiosa de cuidar de alguien. Ya tengo treinta y siete años, es una buena edad para tener un hijo. Lo decidí después de separarme de Fisher Stevens. He pasado gran parte de mi vida siendo independiente y llevando una existencia narcisista. Estaba aburrida de mí misma. Fue algo que medité con mucha calma, yo sola, sin pedir consejo a nadie. Era la cosa más importante que iba a hacer en mi vida, quería acostumbrarme a la idea.
¿Tuvo algo que ver tu separación de Stevens con esa decisión?
Fue una de las cosas que más pensé antes de dar el paso, y llegué a la conclusión de que no tenía nada que ver una cosa con la otra. Realmente, estaba preparada para un cambio, y Claudia Rose fue lo mejor que podía pasarme.
¿La cuidas tú personalmente?
Así es. No quise que nadie más se ocupara de ella, deseaba hacerlo todo por mí misma. Cuando llora a las tres de la madrugada, me gusta estar a su lado para arrullarla. La gente piensa que estoy loca... llevo encima mucho sueño atrasado, pero quería que mi hija supiese quién era su madre.
¿Por qué adoptarla en lugar de tenerla tú misma?
Consideré todas mis opciones, y una de ellas era tener un hijo con alguien... Pero cuando me planteé hacerlo así. descubrí que no podía. Pensé: «No quiero meter un hombre en mi vida y tenerlo siempre volviéndome loca». Además, siempre había querido adoptar un niño, aunque no descarto la idea de tener un hijo yo misma.
¿Qué sentiste al decidir que ibas a ser madre?
No pude dormir en dos semanas. Me dije: «Hey, ¿estás chalada? Esto no es como cuando decides comprarte una casa, es algo muy serio». El mes previo a tener a Claudia Rose, me sentía como una embarazada a punto de dar a luz. Tenía libros de puericultura, me había informado, estaba preparada. Cada día era como una tortura china, pero cada paso que daba, me decía que había tomado la decisión correcta. Ha cambiado mi vida y me ha movido en una dirección más natural. Siempre me ha gustado quedarme en casa, y Claudia Rose es una gran excusa para hacerlo.
Muchos siguen especulando sobre cuál es la razón de que hayas adoptado una niña mulata.
La cuestión racial no tiene ninguna relevancia, pero es algo con lo que Claudia Rose tendrá que vérselas cuando crezca. Quiero prepararla para cuando se encuentre con ciertos prejuicios, y no me va a ser fácil, porque es una situación en la que yo no me he encontrado nunca. Pero la adoro, a ella y a lo que representa.
¿Va a alterar la niña tu relación con tu actual compañero, David Kelley?
Es una relación que lleva muy poco tiempo, pero puedo decir que es la más madura que he tenido hasta ahora. Le dije que había pensado adoptar un niño cuando empezamos a salir. Para él no formaba parte del plan, y de pronto, una noche, estando en la cama, se lo dije. Se quedó un tanto asombrado y le llevó un tiempo acostumbrarse a ello, pero me dijo que respetaba mi decisión. Participa activamente en el cuidado de la niña y está loco por ella.
¿Cuál ha sido tu último mal sueño?
De pequeña, tenía una pesadilla recurrente. Estaba en la cama y el techo se abombaba. Ahora la he cambiado por una más angustiosa: me encuentro en público y voy medio desnuda.
¿Qué interpretación les das a esos sueños?
Creo que son metáforas de mi naturaleza humana. Soy una persona «oscura», siempre espero lo peor.
¿A qué te refieres exactamente cuando dices «oscura»?
Por naturaleza, soy seria, y te aseguro que ser así no es muy interesante. Siempre he querido ser más espontánea y lo he ido consiguiendo con muchos esfuerzos. Creo que en eso he salido a mi padre.
¿Te resulta difícil relacionarte con los demás?
Me cuesta abrirme. En mi vida hay mucha gente a la que quiero, pero probablemente no comparto mucho con ellos. Sólo con unos pocos llego a comentar las cosas importantes. No necesito discutir mi vida privada con los demás.
Antes has dicho que te sientes vulnerable, sin embargo, has demostrado estar capacitada para tomar decisiones por tu cuenta y mantener una autosuficiencia emocional. En mi opinión, eso es sinónimo de carácter.
Puede que también lo haga para protegerme de mi tendencia a tomar demasiado en cuenta la opinión de los demás. Es como, por ejemplo, el hecho de que nunca discuto ni mi caracter ni mi trabajo con la gente que hay en mi vida, sea mi novio o mis mejores amigos. Intento evitarlo porque sé que soy muy influenciable.
¿Tienes más amigos ahora que antes de ser famosa?
Antes tenía a Peter (Horton). mi ex marido, y a mis hermanas, pero no tenía amigos. No era una situación positiva para mí, acabas aislándote demasiado. Pero ahora tampoco tengo demasiados amigos.
¿Has buscado ayudas externas para aliviar tu introversión?
Estuve visitando a un psiquiatra. Durante mucho tiempo fue como mi segundo trabajo: ir al psiquiatra. De no haber sido actriz, me hubiese dedicado a la psiquiatría. Me intriga por la misma razón que la interpretación, por la investigación y el descubrimiento de lo que realmente motiva a la gente. Me gusta buscar los porqués.
Hablando de porqués, ¿crees que es posible que tu familia haya condicionado tu forma de ser?
Quizá en lo referente al aspecto profesional. Mi madre era ama de casa, no tenía estudios ni preparación alguna. Siempre quiso que yo tuviese una profesión, una carrera propia. Me decía que no le importaba cuándo me casase, siempre que antes viviese mi propia vida y tuviese una profesión. Fui educada con una ética del trabajo propia de hombres. La de mi madre fue una generación muy difícil para las mujeres. Le tengo mucho respeto, educó a cuatro hijos ella sola, lo hizo prácticamente todo.
¿Qué clase de niña fuiste?
Bastante rebelde. Me rebelaba contra todos los conflictos interiores que he tardado tantos años en comprender. Probablemente, entonces no sabía cuál era el motivo de mi actitud. Tenía mucha fuerza de voluntad, era muy tozuda... y dramática. Mi madre decía que era la reina del melodrama. Cuando quería burlarse de mí, me llamaba su «pequeña actriz». En cierto modo, yo era como un chico, me sentía muy poco femenina, nunca pensé que pudiese resultar atractiva para los chicos. Recuerdo que cuando me gustó un chico por primera vez, no podía creérmelo. Las demás chicas se ponían vestiditos para llamar la atención de los chicos y yo me peleaba con ellos, ¿por qué debería gustarles? Siempre era la más alta de la clase, y las otras chicas acudían a mí para que las defendiera. Era el terror del colegio. Interpretar Catwoman no fue ninguna casualidad, fue como cerrar el cículo.
¿Pensaste entonces que llegarías a ser famosa?
Probablemente, era la persona con menos posibilidades de triunfar de todo el colegio. Siempre andaba metiéndome en líos y haciendo campana... la única clase que no me saltaba por sistema era la de teatro. Me pasaba el día con los surfistas, en la playa. Las chicas tomábamos el sol y los chicos practicaban surf. Me gustaba divertirme. No leía ni uno sólo de los libros que se supone has de leer en la escuela; en lugar de eso, iba a la playa y me colocaba. "El guardián entre el centeno", por ejemplo, lo leí hace sólo cinco años... siempre pensé que sería una fracasada.
Sin embargo, ya ves...
La verdad es que ahora estoy muy orgullosa de haber sido un espíritu rebelde, creo que mi éxito tiene mucho que ver con eso. Es la razón por la que me fui de casa, lo mismo que me dio el coraje suficiente para ir a Los Angeles y meterme en un mundo que era tan extraño para mí... no estaba preparada para ese mundo, así que posiblemente la esperanza también tuvo mucho que ver... Lo que estaba haciendo era descubrir adónde pertenecía. No creo haber sentido nunca que perteneciese a algún sitio concreto, siempre me he sentido como una extraña, como una entrometida, incluso con mi familia. En la vida hay participantes y observadores, y yo pertenezco a la segunda clase. He luchado mucho para dejar de serlo, porque es algo que te hace sentir muy solitaria y aislada.
¿Te hace sentir también insegura?
Desde luego. Siempre tengo la necesidad de ponerme a prueba a mí misma una y otra vez. Me da miedo el fracaso, el no ser una actriz de verdad, ser rechazada, que en mi próxima película todo el mundo descubra que no soy quien creen.
¿No es tu belleza un factor suficiente para vencer esa inseguridad?
Una parte de mí no se siente tan bella y, a la otra parte, le da miedo ser bella, ya que todo esto tiene repercusiones. Cuando empecé a actuar, conseguí trabajo gracias a mi aspecto... soy la primera en admitirlo. Pero cuando quieres obtener papeles más sólidos, eso se convierte en una barrera.
¿Podrías explicarte un poco mejor?
Cuando una mujer es bella, se da por hecho que no tiene ninguna experiencia, que su vida carece de cualquier profundidad. Esa es la barrera, el peligro, pero yo no quise admitirlo durante años.
¿Cómo ves tu futuro en la profesión, ahora que eres madre?
Cuando Claudia vaya a la escuela, yo tendré casi cuarenta años, y no creo que entonces me ofrezcan muchos papeles. Seamos realistas, toda nuestra sociedad actual está orientada hacia la juventud. Si no eres joven y atractiva, lo tienes muy duro. Hay excepciones, claro está, pero la actitud general es ésa. Debo pensar en mi futuro, en mi retiro, en mis hijos... no puedo creerme que mi carrera seguirá estando tan alto como ahora. He sido muy afortunada al tener la oportunidad de interpretar papeles tan diversos, así que no puedo quejarme.
Dentro de poco vas a empezar el rodaje de la "Evita" de Oliver Stone...
Sí, es un proyecto que me tiene muy ilusionada. Primero, porque tengo ganas de trabajar con Stone desde que vi "JFK", y en segundo lugar, porque el de Evita es un personaje enigmático por el que siempre he sentido simpatía. Tenemos muy pocos datos de cómo era en realidad esa mujer. Stone me aseguró que no se ceñiría al argumento del musical, sino que investigaría para acceder a una imagen lo más fidedigna posible de la primera dama argentina.
¿Qué "Evita" te atrae más, el personaje histórico o la mujer?
Hay muy pocas diferencias entre una y otra, pero, sin duda, la mujer. Su influencia sobre Perón, el estatus sobrehumano que alcanzó en Argentina... el suyo es un caso de magnetismo histórico muy parecido al de Jackie Kennedy. Ambas fueron grandes mujeres a la sombra de grandes hombres, y está por ver el papel político que desempeñaron desde esa posición secundaria.
Nació el 29 de abril de 1957 en Midway City, California. Tiene tres hermanas y desde 1987 está divorciada del actor Peter Horton. Ha tenido asuntillos con Michael Keaton, John Malkovich y Fisher Stevens, pero su actual compañero es el productor y abogado David Kelley, conocido por ser productor ejecutivo de "La ley de los Angeles" y creador de "Picket Fences" . Ha adoptado a una niña mestiza, Claudia Rose, por la que se dice que Michelle pagó una pensión vitalicia a su madre biológica. |
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