Web

www.pfeiffertheface.com

 
 


Movies Info-Gallery

The extensive collection of Stills, Posters, Promos and all the info about Michelle's Pfilmography.
Visit the gallery »


Photoshoots & Covers

Shoots sessions and magazine covers ordered by date, magazine and photographer.
Visit the gallery »


Red Carpet Gallery

A look around all Pfeiffer's life: premieres, parties and acts which Michelle has attended.
Visit the gallery »


Press Corner

Magazines, articles, interviews... Press of anywhere in the world to read and download.
Visit the gallery »


Special Page:
Walk Of Fame

Star Michelle receives her Star at Hollywood Walk of Fame
Access the page »


Aging Gracefully

The debate whether or not Michelle Pfeiffer has had plastic surgery. By Tim (Xvaesthirxv)
Access the page »

Main

Michelle

Career

Images

Articles

Media

Specials

Extras

Website

Internet

Pforums

 
 

Translate: Spanish Italian French German Portuguese Polish Chinese Japanese Russian

Go Back | Refresh | Go Foward | Home

 
 
El Pais Semanal | January 26, 1992 | Spain

Article-Interview: Michelle Pfeiffer

 
El Pais (es) - January 26, 1992 El Pais (es) - January 26, 1992 El Pais (es) - January 26, 1992 El Pais (es) - January 26, 1992 El Pais (es) - January 26, 1992 El Pais (es) - January 26, 1992 El Pais (es) - January 26, 1992 El Pais (es) - January 26, 1992 El Pais (es) - January 26, 1992
 

En Portada:

MICHELLE PFEIFFER

En la pantalla luce transparente y luminosa pero Michelle Pfeiffer, 33 años, la estrella más dorada de Hollywood en los últimos tiempos, esconde en la vida real una mujer oscura, pesimista, solitaria y, sobre todo, permanentemente asustada. Es una persona contradictoria y lo sabe. Michelle se define a sí misma como la reina de las tinieblas.

KORO CASTELLANO

Etérea y pálida, tan transparente como un hada recién levantada, Michelle Pfeiffer se parapeta tras una sonrisa congelada. Odia las entrevistas. Odia la prensa y la fama. Odia que la gente la reconozca por la calle y se precipite a pedirle autógrafos. Experta en el arte de huir de los demás, maestra en la especialidad de disimularse, ahuyenta el alboroto con manos de garza. La melena rubia, los ojos asombrados, el frunce de sus labios, son sólo parte de su puesta en escena. "Sé que parezco justo lo contrario, pero soy de naturaleza oscura, una persona extrema. Tan oscura que me han puesto motes como el de reina de las tinieblas. Soy pesimista, impaciente y quejica. Cuando miro un vaso medio lleno, yo siempre lo veo medio vacío", confiesa. "Y aunque estoy aprendiendo a ser más luminosa, sé que nunca seré Doris Day".

Desde que salió de detrás de la caja registradora del supermercado californiano donde trabajaba y debutó haciendo globos con un chicle eterno y sin sabor en Grease 2, embutida en una cazadora rosa, Michelle Pfeiffer permanece alerta. Hace ya seis años que dos cineastas independientes, John Landis y Jonathan Demme, dispararon sobre su rostro los primeros pistoletazos de salida y así se abrió la veda para cazar sus ojos tristes. Sin embargo, Pfeiffer ha hecho cualquier cosa excepto resignarse. Tímida hasta extremos inimaginables, la estrella más dorada de Hollywood dice sufrir por estar en el punto de mira. "Estoy siempre asustada, siempre. Cuando me mandan un guión nuevo, cuando lo acepto... Y la semana antes de rodar, y la primera semana de rodaje, estoy segura de que antes o después me despedirán".

Sin tener en cuenta esta inseguridad galopante, un sinfín de directores ha asaltado la hacienda donde ella se refugia en Los Ángeles y hasta se han colado en su Range Rover para seducirla con nuevos guiones. Y, gracias a su insistencia, entre sus méritos ya se incluyen dos nominaciones al Oscar como mejor actriz: Las amistades peligrosas le costó tres crisis nerviosas y una tempestuosa relación con John Malkovich, y en Los fabulosos Baker Boys tuvo que aprender a arrastrarse sensualmente sobre un piano de cola mientras cantaba con una voz llena de musgo. En su último estreno Frankie y Johnny, dirigida por Garry Marshall (Pretty woman) y acompañada por Al Pacino, Pfeiffer aparece demacrada, solitaria y llorosa, vestida de camarera y con el pelo oliéndole a cebolla frita, protagonista absoluta de una historia de perdedores.

"Si fuera por mí, trabajaría gratis", afirma, "pero considero mi sueldo como una compensación a todas las molestias que esta profesión me causa. Quisiera pasar desapercibida. Quisiera que me dejaran sola. Nunca sé si alguien se me acerca porque le intereso de verdad o porque quiere trepar a mi costa. Me cuesta relacionarme con la gente y no me gusta hablar de mí misma. Por eso prefiero actuar: es mucho más fácil declamar frases que otro ha escrito para ti, frases que no te comprometen, que no te descubren. De todas formas, nunca he tenido muchos amigos. Soy perfectamente capaz de pasarme noches enteras sola delante de mi vídeo. Me basta conmigo misma. Estoy mejor que con los demás".

Michelle Pfeiffer encarna por sí sola el prototipo de antidiva. Discreta, implacable y perfeccionista, insiste en hacer cosas que sacan de quicio a la ambiciosa industria del cine. Pfeiffer se matricula en cursos de filosofía medieval en universidades veraniegas y jamás se maquilla para salir a la calle. Es capaz de parar rodajes como el de La Casa Rusia en Moscú, donde se negó a trabajar si las autoridades soviéticas no levantaban la prohibición de que el equipo norteamericano de la película pudiera dar de comer a los extras rusos. "Ver toda aquella miseria me libró de toda la tontería que yo llevaba encima", aseguró a su vuelta. Es capaz también de rechazar sustanciosos papeles protagonistas y correr a hincarse de rodillas ante Tim Burton, realizador de Batman, para suplicarle una diminuta aparición como Catwoman. "Rogué y rogué por aquel personaje, llamé a todo el mundo que conocía, supliqué y hasta me ofrecí a hacerlo gratis. Tenía que ser Catwoman por encima de todo y no paré hasta conseguirlo".

Pfeiffer, nacida en California hace 33 años, ganó su primer sueldo sacando brillo a los electrodomésticos y aparatos de aire acondicionado que su padre arreglaba. Por cada calefacción que dejaba reluciente, la pequeña Michelle recibía 50 centavos y se le permitía revolver en el taller a su antojo. En el colegio se reían de ella por el mohín de sus labios, ese frunce que ahora ilustra algunas consultas de cirugía estética de Los Ángeles, y ella se avergonzaba de sus piernas de alambre y su cara de niña buena. Sus primeros pasos antes de convertirse en sex symbol de la pantalla consistieron en una infancia de marimacho, trepada a todos los árboles que encontraba a su paso, continuas peleas a bofetones con los niños de su clase y expulsiones del aula cada dos por tres.

Tuvo que esperar a la universidad para desmelenarse. Se echó de novio a un fornido campeón deportivo, hizo surf en las playas de California, fumó marihuana y hasta se afilió a una secta religiosa, vegetariana y metafísica. Fue entonces, desde su puesto de cajera del supermercado del barrio, cuando se le ocurrió por primera vez que podría ser una buena actriz. "Se convirtió en una obsesión para mí. Me recuerdo perfectamente, vestida con mi delantal y mis zapatillas, con mi cola de caballo y aquellas tremendas ganas de dejar de teclear precios y devolver cambios. Me imagino que ya entonces debía soñar con todo esto, todo lo que me pasa ahora, y desearlo enormemente, porque si no, no se hubiera convertido en realidad".

En esas circunstancias, a su peluquero no le costó mucho convencerla de que se presentara a un concurso playero. Pfeiffer ganó sin esfuerzo el título de Miss Orange County y, reina por un día, aprovechó la ventaja sobre los cientos de muchachas californianas que también querían ser estrellas para sonreír en varios anuncios televisivos y marcharse a Los Ángeles a dar clases de arte dramático. Tenía sólo 23 años, un tremendo afán de irse de casa, la misma cara de no haber roto nunca un plato y su primera contradicción: querer ser actriz y querer pasar desapercibida al mismo tiempo. Por supuesto, la ciudad de Los Ángeles no se dio por enterada de su llegada.

Pfeiffer volvió a presentarse a un nuevo concurso de belleza, pero esta vez perdió. Quizá como premio de consolación, el destino le concedió algún que otro papelillo decorativo con el que inaugurar su biografía cinematográfrica. Charlie Chan y la maldición de la reina dragón, título que ella ha conseguido borrar de su memoria, fue el primero. "Ser rubia y bonita, dar el perfil de chica californiana, me condicionaba mucho. Mi fisico me obligaba a negociar, a esperar inútilmente papeles interesantes. Me negaba a ser la típica bum-bum de adorno", recuerda. Entre audición y audición conoció a Peter Horton (protagonista de la serie televisiva Treinta y tantos), se enamoró y se casaron, dibujando un panorama doblemente desolador: dos aspirantes a actores, en paro y sin un duro, recorriendo las agencias, arañando papeles de extra, refugiándose en un apartamento en miniatura. Pfeiffer se consolaba con larguísimas conversaciones telefónicas, la mitad de ellas llorándole a su agente, la otra mitad, cotilleando con la también novafa Ellen Barkin (Mi querido detective), tan desesperada como ella.
"Quizá me viene de entonces la costumbre de hablar con mi familia todos los días. Estoy fuera de casa, pero sigo ejerciendo de hermana mayor. Llamo a mis hermanas, de 25 y 24 años, antes de meterme en la cama. Y a mis padres. Es que siempre se han preocupado por mí, les he hecho sufrir tanto... Aunque creo que últimamente están más tranquilos con la vida que llevo", ríe.

Tras divorciarse de Horton, que sigue siendo su mejor amigo después de los siete años de matrimonio, Pfeiffer se agita dentro de una montaña rusa, siempre escoltada por paparazzis y rumores sobre su vida privada. "Todo el mundo quiere compartir su vida con alguien, pero la soledad se ha convertido en algo muy valioso para mí. Yo no soy una experta en relaciones amorosas. Estoy tan tarada como todos los demás", afirma. El resto de la coctelera lo conforman guiones, viajes, llamadas, películas con Sean Connery, Mel Gibson, Jack Nicholson, Daniel Day Lewis, rodajes, premios, estrenos, su rostro en todos los quioscos, en todas las carteleras, en todas las ciudades.

Sólo hay una regla de oro: "No rodar más de dos películas al año. Siempre he decidido por mí misma, para bien o para mal. Siempre he sabido dar un paso atrás y mirar los problemas de frente y con distancia. Pero cuanto más éxito tienes, más difícil es. Hace seis años, era muy fácil. Todo me iba tan mal que no tenía que preocuparme. Pero ahora todo va deprisa, como en un parque de atracciones, directores con los que siempre había soñado me llaman y me dicen que me admiran, que quieren trabajar conmigo. Y yo tengo que sentarme y pensar bien quién soy, dónde estoy, qué es lo que quiero hacer. Y si no me gusta el proyecto, tengo que rechazarlo, decepcionar a gente que no quieres decepcionar, echar ideas abajo. Eso me resulta muy difícil. Pero confío en mis instintos. Es la única manera de no equivocarme. Lo malo es que es muy difícil distinguir, entre todas las voces que me hablan, cuál es realmente la mía".

"Sé que parezco estúpida diciéndolo, pero en mi caso, mi cara sigue siendo una carga. Me siento como si se me exigiera estar siempre guapa. Como si no pudiera permitirme que me vieran en el supermercado y luego dijeras eso de 'he visto a Michelle Pfeiffer comprando el pan y estaba horrorosa, con el pelo sucia horrorosa'. No quiero convertirme en una, víctima de eso. Me niego a hacer de mi cara centro de mi vida".

Frankie y Johnny, donde se la ve descuida da y un tanto mugrienta, ya ha llegado a la carteleras y, entre duda y duda, Pfeiffer rueda con Scorsese un nuevo drama que añadir a si lista. Hollywood tasa su nombre en más d tres millones de dólares por película, pero ella sigue quejándose, torturándose sin prisa per sin pausa. "Me acuerdo perfectamente d cuándo me di cuenta de que me había convertido en estrella. Fue en San Francisco, hace un año. Vi en un quiosco una revista con mi cara en la portada. Y debajo sólo ponía, en letra grandes, Michelle. Nada de Michelle Pfeiffer Sólo Michelle. Entonces pensé, ya está, ya estoy aquí. Pero todavía no estoy segura de que merezca la pena".

Dominada por una secta

California, años setenta. Sol, playa, marihuana y surf ¿Qué podía hacer Michelle Pfeiffer, de poco más de 20 años, para dar mayor interés a su vida? La respuesta no es fácil: Pfeiffer se afilió a una secta metafísica y vegetariana. 'Me Imagino que estaba pasando por una etapa extraña en mi vida y aquel grupo de gente extraña me hacia sentirme acompañada. Me gustaban sus hábitos de comida, sus ejercicios físicos". Pfeiffer frecuentó aquel círculo durante bastante tiempo y tardó en darse cuenta de lo que se traía entre manos. 'Fue gracias a mil ex marido. Peter (Horton) tenía que hacer una película sobre la secta de los munis, y nos fuimos a San Francisco a investigar para preparar el papel. Tapamos una cita con uno de los desprogramadores de cerebros, uno de esos expertos que ayudan a gente que ha estado en sectas, y durante la conversación, me di cuenta de que todo lo que estaba diciendo aquel tío era lo que yo hacía con aquella gente de Los Ángeles. Palabra por palabra, punto por punto, todo coincidía. Y yo allí, sentada, mientras me abrían los ojos, pensando que estaba atrapada, que me había metido en una secta, que tenía que salir de allí. Fue una experiencia muy dura, espantosa... Todavía me entran escalofríos cuando hablo de esto'.

La antidiva

La vida diaria de esta estrella de cine es muy distinta a la de la mayoría. Para ella las cosas más valiosas no sólo no son las que cuestan más dinero, sino justamente ciertos valores intangibles: independencia y privacidad. Vive sola en Los Angeles, en una casa de adobe estilo hacienda española, construida en 1917. No quiere tener asistenta para que nadie se inmiscuya en su intimidad. Reservada y solitaria, Michelle Pfeiffer no va a fiestas ni a cenas, y sólo recibe en casa a un puñado de amigos íntimos, entre los que se cuenta la actriz y cantante Cher. Nunca se maquilla para salir a la calle y, en las conversaciones, siempre es ella la que hace las preguntas. "No me gusta hablar de mí misma", se defiende. "Por eso odio las entrevistas, por eso quiere que me dejen tranquila" Divorciada de Peter Horton, con quien estuvo casada siete años, el nombre de Michelle Pfeiffer ha sido asociado últimamente con los de
otros actores como John Malkovich, Michael Keaton, Steve Fisher —un actor desconocido de 21 años— y Al Pacino. "Creo que todo el mundo desea encontrar otra persona con la que compartir su vida, pero la soledad se ha convertido en algo muy valioso para mí", se defiende.

Reencuentro

Se conocieron en un plató, hace ya ocho años. Michelle Pfeiffer, siempre asustada en una esquina, se enfrentaba a su primer papel importante. Al Pacino, protagonista absoluto de la película en la que hace de narcotraficante, ni siquiera le dirigía la palabra. La película se titulaba Scarface, el precio del poder y su director era Brian de Palma. Ocho años después, Pacino y Pfeiffer han vuelto a coincidir delante de la cámara con Frankie y Johnny, esta vez bajo las órdenes de Garry Marshall (Pretty Woman). "Ambos hemos cambiado mucho, nos hemos relajado. Sobre todo él. Cuando empezamos este rodaje solía recordarle las cosas que me hacía en Scarface, cómo me despreciaba. lo es posible', contestaba siempre, `yo no be podido hacerte eso'. Pero si que lo hacía", recuerda Pfeiffer. "Ahora es una persona mucho más accesible".

 

Transcripted & scaned by Michelle Pfeiffer, The Face

 
Site Stats

Michelle Pfeiffer, The Face ©
Designed and Maintained by
Fran J. González [contact]
Madrid Spain.
Host: The Fan-Sites Network
Online since: June 2, 2002
yahoo personals contadores para web Arte sites

Besucherzahler russian women
website counter

Video Gallery
Pfeiffer Tube - Video gallery

All the videos referred to Michelle:

» Works: Scenes & Clips

» Trailers & Spots

» Previews & Filming Sets

» Talk Shows

» Events

» Pfanvideos

Specials

» Fantasy Island Heretical Theory

» 16 Magazine - Quiz Interview

» Shooted by the Best: Helmut Newton & George Hurrell

» She could have been: Evita

» Hollywood Walk of Fame

» Aging Gracefully

 
Pfeiffer Pfamily
Gorgeous Pfeiffer Official Pfeiffer Admiration Location
Elite Affiliates
Brad Pitt | Simply Brad Cameron Diaz | Cameron-Online.net Claire Danes | Caire Danes Fan Elizabeth Perkins | Elizabeth Perkins Fan Hilary Swank | Hilary Swank Fan Julia Roberts | About Julia Kim Basinger | Pure Elegance Madeleine Stowe | Madeleine Online Meg Ryan | Meg Ryan Network Meryl Streep | Simply Streep Natalie Portman |  Natalie Portman ORG Natasha Richardson |  Adoring Natasha Nicole Kidman | Nicole's Magic Penelope Cruz | Penelope Fan Reese Witherspoon | Glamour Reese Witherspoon Rene Russo | Rene Russo Fan Sarah Jessica Parker | Sarah Jessica Central Sharon Stone | Sharon Stone Europe Sienna Miller | Sienna Online Toni Collette | Toni Collette Online More Affliliates...
Disclaimer

PfeifferTheFace is 100% unofficial. We are not in contact with Michelle Pfeiffer, her manager of her family. The site is pfan run, for the pfans. All original text and graphics belong to PfeifferTheFace, all pictures, articles, etc. are copyright to their original owners. This site is non-profit, and is in no way trying to infringe on the copyrights or businesses of any of the entities.

Upcoming

Personal Effects
Personal Effects (2008)

Post–production
Details | Images |
Official Site

Cheri
Cheri (2008)

Post–production
Details | Images |
Official Site

Make a donation

This pfan-site needs your help to go on growing. Please, read the reasons why you should make a donation and the people who unselfishly are supporting this site, so you can be here, enjoying with us.

Why donate? | Who?

Remember the money collected will be exclusively to fund the site and all the new features.

 
 
 

Translate: Spanish Italian French German Portuguese Polish Chinese Japanese Russian

Go Back | Refresh | Go Foward | Home | Go Top

 
 

Michelle | Home/News | NewsArchive | Extensive Biography | Quotes: She | Quotes: They | Awards | Filmography | Movies | Tv-Films | Tv-Series | Guest-Star | Video-Clips | Publicity | Box-Office
Gallery | Movie Gallery | Photoshoots & Covers | Red Carpet | Magazines | Media | Videos | Wallpapers | Movie-Wallpapers | Avatars | Artwork | Specials | Walk of Fame | Forums
Site Updates | Site Info | Layout & Subwebs | Awards | Internet | AffiliatesDisclaimer | Contact

 
 

Copyright © 2002-2008. PfeifferTheFace.com and PfeifferTheFace.Com/Pforum are owned and operated by Fran.
All images © to their respectful owners. If you would like something removed please contact me before taking legal action.
No copyright infrigement intended.

eXTReMe Tracker