Home » Interviews, Transcripts

Michelle Pfeiffer: “Hace años que dejé de engañarme a mí misma” | MujerHoy – ABC (Spain)

29 Enero 2010 321 views One Comment

MujerHoy – ABC | January 29, 2010 (Spain)

MujerHoy | January 29, 2010 (Spain)p001.jpgp002.jpgp003.jpgp004.jpg

Michelle Pfeiffer

Acaba de estrenar “Chéri”, una historia de época sobre el amor, el paso del tiempo y la belleza. De esos temas, precisamente, hablamos con ella.

Por BEATRICE SARTORI

“HACE AÑOS QUE DEJÉ DE ENGAÑARME A MI MISMA”

Michelle Pfeiffer jamás se ha ido, pero cualquier película suya es saludada como el regreso de una de las más espectaculares actrices del cine norteamericano. A s 51 años, su belleza sigue intacta. Elige sus películas con mucho cuidado, se prodiga poco y su familia disfruta de ella a tiempo completo. Un segundo matrimonio de éxito con el productor David E. Kelley, dos hijos y una carrera respetada hacen de la Pfeiffer una “rara avis” que no ha quemado sus alas al volar cerca del sol de Hollywood. La presentación de la película “Chéri” (ya en cartelera), en la pasada Berlinale, nos brindó la oportunidad de hablar con la dorada californiana de la familia, la edad, la belleza y otras vanidades.

Mujer hoy: Hace ya casi dos años que cumplió usted 50 años. ¿Lo celebró de alguna manera especial?

Michelle Pfeiffer: Pues sí, porque no es una cifra cualquiera. Sentí que inauguraba la segunda parte de mi vida y que quizá lo mejor estaba por venir. Desde que cumplí 46 notaba que me acercaba a esta fecha importante y he sentido durante mucho tiempo cierta anticipación. Lo celebré de una manera natural, sin aspavientos. Fue una jornada cálida y alegre.

¿Qué se gana y se pierde con la edad?

En efecto, se dan esos dos sentimientos encontrados. Por un lado, se pierde la frescura de la juventud, una cierta ingenuidad y vulnerabilidad; pero se gana en experiencia. A mí, personalmente, cada año me ayuda a encarar cada cosa de la manera más positiva posible. Los años me han hecho perder pesimismo y tendencia a regocijarme en el sufrimiento. Cada día me siento agradecida por sumar un año más.

Cumplir años en Hollywood no es lo mismo que hacerlo en cualquier otro lugar…

Desde luego. No es un lugar saludable para hacerlo [Risas]. Yo me empecé a preocupar a los 35 años. Cuando estrené “Lo que la verdad esconde“, que protagonizaba junto a Harrison Ford, él tenía 15 años más que yo. Sin embargo, algún periodista escribió algo acerca de “los protagonistas de mediana edad”. Viví algo parecido a una crisis y entre los 46 y los 50 apenas he trabajado. Ahora, en cambio, me siento mejor que nunca.

En “Chéri” interpreta a una cortesana enamorada sin esperanza de un hombre mucho más joven.

¡Ésa es otra ventaja de la edad, que mis coprotagonistas van decreciendo en años! [Risas]. Ya ve, tiendo a ver la botella medio llena.

Se trata de una historia melancólica, que aborda los temas del envejecimiento y la pérdida de la belleza. ¿Le afectó el rodaje?

¡En absoluto! Fue una de las razones por las qué acepté. Para el director, Stephen Frears, no es la historia de una mujer mayor, sino la de una cuarentona que se enfrenta al amor, la decadencia y la belleza en la edad madura. Quise sentirme en la piel de la cortesana Lea de Lonval, sentir su deseo y su agonía. Y no pedí a los maquilladores que me hicieran parecer más joven. He aprendido a estar presente en mi edad y en mi momento vital. Lo demás sería engañarme a mí misma. Y hace tiempo que dejé de hacerlo.

¿Cómo ha sido volver a trabajar con Stephen Frears, dos décadas después del éxito mundial que fue “Las amistades peligrosas“?

Magnífico. Stephen es el director que más sabe extraer de mí. En “Las amistades peligrosas” me sentía pequeña e insignificante. Sé que él dudaba de mi capacidad para hacerme con el papel de la seducida madame de Tourvel. Pero me hizo sentir poderosa y aguantar primeros planos. Esta segunda película ha sido como regresar al hogar de un buen amigo al que has añorado.

Su cuerpo sigue siendo el de una adolescente. ¿Cuál es su secreto?

De verdad, no hay nada como unos vaqueros bien cortados.

¿Y reír?

¡Sobre todo reír! Lo hago constantemente. Claudia Rose y John Henry, mis niños, que ya están hechos unos adolescentes, son la mayor fuente de mis risas.

¡Pero apenas nos hace reír a nosotros! ¿Por qué no rueda más comedias? En “Hairspray” era pura fabulosidad de hilarante maldad.

Me encantaría, pero parece ser que los directores y productores me ven seria, sufriente y con miriñaque. Hablé de ello con Marty [Martin Scorsese] cuando rodábamos “La edad de la inocencia“. Él me dijo que yo era capaz de transmitir la mayor tristeza sólo con la mirada.

Acaba de llegar a Berlín, ha dormido cinco horas, apenas ha probado bocado, está en pleno “jetlag” y no acusa el cansancio. ¿Toma algo?

Me tomo la vida muy en serio. Y, a veces, me la bebo a tragos. Me apasiona defender algo en lo que creo. He sido así toda mi vida. Cuando se es actriz y madre, la adrenalina viene de la vida misma y de cada instante.

¿Era asi desde pequeña?

No, ¡al contrario! Era un chicazo. Hacía novillos, me iba a la playa con la peor pandilla del barrio, me fumaba algún cigarrillo prohibido, me metía con mis hermanos y profesores, me mandaban a casa castigada… Y yo tan contenta. Le hinchaba las narices a todo el que podía. Lo que sí ha sido una constante en mi vida, desde niña, ha sido el afán de perfección. Lo heredé de mi padre, Richard, un hombre hecho a sí mismo. Así me considero yo: salí para ser actriz de la caja de un supermercado en el medio de la nada que es Orange County.

No me creo que esos “pecadillos” infantiles sean su único defecto.

Soy tozuda como una mula cuando me propongo algo. Pero, ¿puede ser también una virtud? Y, ya en serio, padezco agorafobia. Bueno, no me dan miedo los espacios abiertos, sino los espacios abiertos con multitudes. Resisto a duras penas las ruedas de prensa y la alfombra roja. Prefiero quedarme en casa preparando una buena cena rodeada de los míos.

Dejó la brillante ciudad de Los Angeles, se trasladó a vivir a un rancho y cerró su productora cinematográfica. ¿Qué se propone?

Simplificar. Y disfrutar de la vida cada día y tal como viene.

Las cuatro edades de Michelle

GREASE 2

(1982). Un cazatalentos la descubrió cuando trabajaba como cajera de la tienda de alimentación Vons. Había sido coronada Miss Orange County y su aspecto rozaba lo hortera californiano (“Grease 2″ es un botón de muestra).

LOS FABULOSOS BAKER BOYS

(1989). Fue alisarse el pelo y ganar en distinción. Su cocainómana Elvira, de “El precio del poder“, o la lasciva a su pesar Susie Diamond, de “Los fabulosos Baker Boys“, que nos encandiló cantando a lomos de un piano, hicieron el resto.

UN DÍA INOLVIDABLE

(1999). Con la edad, comenzó a tener hijos cinematográficos. Pero a pesar de las greñas, la gabardina y la falda de tablas, fue capaz de seducir a George Clooney. Es el poder de Michelle.

CHÉRI

(2010). La sufridora madame de Tourvel de “Las amistades peligrosas” (1988) ya dio fe de su distinción. Pero en “Chéri“, adaptación de la novela de Colette, hemos visto que los trajes de la Belle Époque fueron soñados para su elegancia y belleza.

Scans and transcript by PfeifferTheFace

 
Related Posts with Thumbnails

Related Posts

Tags: , , ,
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Loading ... Loading ...

One Comment »

Leave your response!

Add your comment below, or trackback from your own site. You can also subscribe to these comments via RSS.

Be nice. Keep it clean. Stay on topic. No spam.

You can use these tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

This is a Gravatar-enabled weblog. To get your own globally-recognized-avatar, please register at Gravatar.

Get Adobe Flash playerPlugin by wpburn.com wordpress themes